
La hora se aproxima. Las 00.00 se acercan y con ella el cierre del Mercado. Unos miran de reojo por si Florentino da un susto de última hora. Otros a contrarreloj, intentan limar asperezas con sus vecinos para conseguir algún jugador interesante.
A última hora (todavía quedan 38 minutos para el fin del plazo) podemos decirles que Taborda, aquel tanque deportivista que brilló lo justo con los minutos que le dió Lotina, ha rescindido su contrato y busca equipo, ¿algún interesado? Otro nombre propio es el de Miguel Torres. Deseado por el Atlético, finalmente ha sido el vecino Getafe el que le dará cobijo durante las próximas 5 temporadas. Uno sin mucho renombre, pero que quién sabe lo que pueda dar se sí es Alex Quillo, procedente del filial atlético y que recala en el Almería con un contrato bastante largo (6 temporadas). Por otro lado, como NO SALIDAS confirmadas, podemos decir que Heitinga no se moverá del Atletico de Madrid, pese a que más de un aficionado colchonero le habría encantado la noticias contraria.
Pero a este cúmulo de propósitos y muchos despropósitos se une un factor común en el mercado veraniego de la presente temporada: las cesiones o las opciones de recompra. Muchos son los equipos que andan buscando jugadores a los que mantener pero sin pagar ni un sólo euro por su traspaso y en el mejor de los casos, sacarles el rendimiento necesario para que cumplan en su equipo y después mandarlos de vuelta al club al que pertenece. La otra opción, la de la venta con opción a recompra se ha puesto muy de moda, pero que duda cabe de que esta opción es más interesante para el club comprador que para el vendedor. ¿Por qué? Por algo tan simple como que para poder señalar esa claúsula en el contrato del jugador, se ha tenido que rebajar considerablemente el precio del traspaso. Por lo que además de ahorrarse unos euros (que se lo digan a Del Nido con NEGREDO), pueden venderlo al año siguiente o a los dos años, por más dinero del que lo compro.
¿Es o no es NEGOCIO?
A última hora (todavía quedan 38 minutos para el fin del plazo) podemos decirles que Taborda, aquel tanque deportivista que brilló lo justo con los minutos que le dió Lotina, ha rescindido su contrato y busca equipo, ¿algún interesado? Otro nombre propio es el de Miguel Torres. Deseado por el Atlético, finalmente ha sido el vecino Getafe el que le dará cobijo durante las próximas 5 temporadas. Uno sin mucho renombre, pero que quién sabe lo que pueda dar se sí es Alex Quillo, procedente del filial atlético y que recala en el Almería con un contrato bastante largo (6 temporadas). Por otro lado, como NO SALIDAS confirmadas, podemos decir que Heitinga no se moverá del Atletico de Madrid, pese a que más de un aficionado colchonero le habría encantado la noticias contraria.
Pero a este cúmulo de propósitos y muchos despropósitos se une un factor común en el mercado veraniego de la presente temporada: las cesiones o las opciones de recompra. Muchos son los equipos que andan buscando jugadores a los que mantener pero sin pagar ni un sólo euro por su traspaso y en el mejor de los casos, sacarles el rendimiento necesario para que cumplan en su equipo y después mandarlos de vuelta al club al que pertenece. La otra opción, la de la venta con opción a recompra se ha puesto muy de moda, pero que duda cabe de que esta opción es más interesante para el club comprador que para el vendedor. ¿Por qué? Por algo tan simple como que para poder señalar esa claúsula en el contrato del jugador, se ha tenido que rebajar considerablemente el precio del traspaso. Por lo que además de ahorrarse unos euros (que se lo digan a Del Nido con NEGREDO), pueden venderlo al año siguiente o a los dos años, por más dinero del que lo compro.
¿Es o no es NEGOCIO?

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